La seguridad en el transporte no depende únicamente de la tecnología o de las condiciones externas: el comportamiento del conductor es uno de los factores más determinantes para prevenir accidentes, mejorar la eficiencia operativa y garantizar un servicio de calidad.
La metodología BBS (Behavior-Based Safety), conocida en español como CSS (Conducta sobre Seguridad), se centra en observar, formar y mejorar las conductas de los conductores profesionales, tanto de vehículos ligeros como pesados, para reducir riesgos y optimizar el rendimiento.