Los sistemas electrónicos de seguridad no sustituyen a una conducción prudente.

27 ene 2026Seguridad en carretera / Mobility Stories / Noticias y acciones
Los expertos de DEKRA recuerdan que la nieve que cubre las cámaras o los sensores puede afectar al funcionamiento de los sistemas de frenado de emergencia o de asistencia para mantenerse en el carril. El parabrisas, el techo, el capó, la matrícula y las luces también deben estar completamente libres de nieve; no basta con limpiar solo una pequeña parte.
«En las carreteras heladas en invierno, una buena visibilidad en todas las direcciones es más importante que nunca», afirma el experto en accidentes Luis Ancona. Cualquier resto de nieve que se encuentre en un vehículo puede ser lanzado contra el parabrisas del vehículo que le sigue, impidiendo la visibilidad de su conductor. Las grandes cantidades de nieve o capas de hielo que caen de las furgonetas, por ejemplo, pueden obstaculizar o dañar a los vehículos que circulan detrás.
También hay que tener en cuenta en invierno: en carreteras resbaladizas, los sistemas de asistencia al conductor, como el ESP, el frenado automático de emergencia o el ABS, no sustituyen a una conducción prudente.
Ni siquiera la mejor tecnología evitará que un coche derrape si se toma una curva demasiado rápido.
Andreas Schäuble, experto de DEKRA en investigación de accidentes
Aunque la tecnología moderna ha hecho que conducir sea mucho más seguro, no es una solución milagrosa para todas las situaciones y no puede compensar todos los errores de conducción. «Es importante adaptar la forma de conducir a las condiciones meteorológicas y de la carretera. En concreto, esto significa no correr riesgos, mantener una distancia suficiente y adaptar la velocidad». Además, los sistemas electrónicos solo pueden funcionar correctamente si los neumáticos tienen suficiente contacto con la carretera. Por eso, en Alemania es imprescindible montar neumáticos de invierno con el símbolo alpino, tal y como exige la ley.